En teoría: los comienzos de BeechBand

Cuando Carl experimentó por primera vez un empeoramiento del párkinson, desarrolló una versión de un método terapéutico de golpeteo que tuvo un efecto positivo en él.   

Aunque este método le aportaba beneficios, Carl esperaba que otras personas también pudieran beneficiarse. Pronto se dio cuenta de que no todo el mundo podría dar golpecitos siguiendo el método que había ideado y de que podía desarrollar un dispositivo portátil que lo hiciera por ellos. Con la ayuda de su amigo y experto en software, Nick Whiteley, nació BeechBand.    

En la práctica: BeechBand hoy 

BeechBand, un dispositivo portátil sencillo parecido a un reloj que se lleva en la muñeca, reproduce la técnica calmante que Carl utilizó originalmente mediante vibraciones rítmicas. Cuando inventamos este dispositivo, esperábamos que pudiera ayudar a otras personas con párkinson, pero no esperábamos recibir noticias de tantas otras personas que nos contaban que las vibraciones de BeechBand también les estaban ayudando. Con el tiempo, muchos usuarios han compartido sus experiencias de sentirse más cómodos al moverse, comunicarse o realizar tareas cotidianas. 

Sabemos que BeechBand no es una cura. Sus efectos no siempre son inmediatos y pueden desarrollarse gradualmente con el tiempo. Pero estamos viendo que cada vez más usuarios nos cuentan que se están beneficiando y disfrutando de días mejores.

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